Hoy les quiero platicar sobre algo que le conté a mi esposa hace poco que volvimos a ver la película de El Hobbit y es sobre lo que representan las águilas gigantes que acuden al llamado de Gandalf cuando necesita ayuda. Y creo que decidí escribir sobre este tema porque a mi esposa le sorprendió tanto y a mí me sorprendió tanto que a ella le sorprendiera tanto que pensé… “tengo que escribirlo para ver si más personas se sorprenden y les gusta el tema y podemos compartir puntos de vista”.

Pues empecemos. ¿Qué representan esas águilas gigantes que hemos podido ver, primero en El Señor de los Anillos y algunos años después en El Hobbit? (Así en las películas y no en el orden de la mitología de Tolkien) Ambas historias llevadas a la pantalla grande por Peter Jackson. Y ahí empezó mi reflexión, tal vez desde que concluyó la trilogía de El Señor de los Anillos hace algunos años. ¿Cómo es que Gandalf, cuando estaba en verdaderos apuros, encontraba una polilla a la que al parecer le susurraba algo y la enviaba, a dónde? Y como respuesta llegaban águilas a rescatarlo o simplemente ayudarlo para que continuara con su misión. Y para esto basta con leer la obra de Tolkien que, aunque extensa, siempre es muy agradable, entretenida y llena de conocimiento divertido. Cada minuto que inviertan leyendo alguna línea de sus obras o viendo alguna película, que de forma personal creo que están muy bien logradas, bien lo vale. Pero si profundizamos solamente en el tema de las águilas vemos que todo surgió en la primera edad del sol con Thorondor, el rey de las águilas. Un águila que tenía una envergadura de alrededor de 55 metros con las alas extendidas. Su aparición la hace en El Silmarillión y sus apariciones se describen durante la primera edad y la segunda. Incluso peleando contra dragones y ayudando a derrotar a Ancalagon, el dragón más poderoso y del cual desciende Smaug. Para la tercera edad, que es donde toma lugar El Hobbit y El Señor de los Anillos, quien queda a cargo es Gwaihir, el Señor de los Vientos, águila noble descendiente de Thorondor y que es quien rescata a la compañía de Thorin, a Bilbo y a Gandalf del ataque de los huargos en las montañas nubladas; participa en la Batalla de los Cinco Ejércitos luchando a favor de enanos, hombres y elfos y es también quien ayuda a Gandalf el Gris rescatándolo de la torre de Orthanc en Isengard y también lo saca del pico de Zirak-Zigil después de luchar contra el Balrog. Gwaihir junto con Landroval, su lugarteniente y hermano, son quienes ayudan a Frodo y a Sam a salir de Mordor después de la destrucción del anilló único en el Monte del Destino.

Compilación de escenas de águilas en El Hobbit y El Señor de los Anillos – YouTube Channel de Zaher Arraf

Y bueno, ¿pero qué representan? Y aquí es donde empieza la parte que le da sentido y que nos empieza a atrapar. Si nos vemos representados por las diferentes razas de la Tierra Media vemos que estamos aquí para algo. Cada uno de nosotros tenemos una misión que cumplir. (Que si no sabemos todavía cuál es nuestra misión, tenemos la misión madre de descubrir nuestra misión.) Y esa misión puede estar compuesta de diversas misiones: nuestra misión profesional, nuestra misión social, nuestra misión espiritual, nuestra misión de familia y tantas como sean importantes para nosotros y nos marquen un propósito. ¿Y por qué menciono esto? Pues porque es cuestionable en las historias de Tolkien la idea de que se hubieran evitado tanto trabajo, dolor y sacrificio si hubieran llamado a un águila y hubieran volado hacia Mordor a destruir el anillo de poder de una vez por todas y asunto arreglado. ¿No creen? Hay muchos finales alternativos, parodias y explicaciones de por qué o por qué no podía ser así. Pero no, además de que no tendríamos los maravillosos relatos, el tema va más allá. Se habría eliminado el propósito de cada personaje, y al igual que nosotros, de lo que venimos a aprender y a hacer. De nuestra misión estableciendo un propósito y una visión marcando un rumbo. Y es que así es, las águilas no lo pueden hacer todo. No están aquí para resolvernos todo pero sí que nos pueden ayudar.

Entonces cada vez que Gandalf encuentra una polilla y le susurra, (esto solo sale en las películas y es normal ya que necesitamos verlo representado de forma visual)  somos nosotros solicitando ayuda, somos nosotros mandando un mensaje, haciendo una petición; somos nosotros haciendo oración, enviando una plegaria. Somos nosotros pidiéndole a algo o alguien más grande que nos saque de esta situación, a veces que solo nos dé fuerzas o un mensaje para ver algo que no hemos visto hasta el momento, una salida para seguir con nuestra travesía. Y la respuesta es un ser alado, grandes y nobles seres alados. Me gusta pensar en que pueden ser nuestros ángeles y arcángeles. Ya cada quien los ubicará como mejor los reconozca. Y que no están ahí, al igual que las águilas, para resolverlo todo. No están para hacer lo que nosotros tenemos que hacer. Pero siempre están para ayudarnos. Tal vez somos nosotros los que no sabemos pedir o en qué momento pedir; o no tenemos la claridad para saber lo que queremos pedir. (¿Problemas de comunicación? Casi no pasa) Pero lo podemos hacer, podemos fallar, lo podemos intentar de nuevo, repetir hasta que lo dominemos; y así como Gandalf, saber que mientras estemos haciendo nuestro trabajo, no estamos exentos de que las cosas puedan tomar un rumbo inesperado pero siempre seremos capaces de resolverlo y salir fortalecidos de la experiencia, tal vez con un poco de ayuda. Como menciona Neville Goddard en la mayoría de sus escritos y en particular en “Plegaria: el Arte de creer”, la plegaria es la llave maestra. Tal vez eso lo tenían muy claro los grandes magos de la Tierra Media, Gandalf y Radagast. Verlo de esta forma nos facilita mucho entender las cosas, entender los diferentes conceptos involucrados como la resiliencia. Esa característica que nos permite superar los obstáculos y resurgir fortalecidos de la experiencia. Lo vemos con un Gandalf que al luchar contra el Balrog logra derrotarlo pero también pierde la vida es rescatado por Gwaihir el Águila y regresa ya no como Gandalf el Gris sino como Gandalf el Blanco, fortalecido. Y es por eso que no pueden hacer todo por nosotros ni todo el tiempo. Tenemos que vivirlo, tenemos que entenderlo, superarlo y celebrarlo. Parte fundamental para cerrar el ciclo, ¡celebrar!

Este tipo de analogías son por demás emocionantes y más fáciles con obras como las de J.R.R. Tolkien tanto en sus libros como en las películas, que sin llegar a la profundidad del texto, creo que han hecho un trabajo sublime. Y eso que solo vemos la punta del iceberg con lo que se estrena en cines. Los invito a ver los especiales, detrás de cámaras y material en versiones extendidas y desde luego a leer los libros.

La imaginación unida a la fe son la realidad de la cual el hombre moldea su mundo.

– Neville Goddard

Quiero terminar con la fórmula que Neville Goddard nos da cada vez que puede en sus textos: IMAGINACIÓN + FE. «La imaginación unida a la fe son la realidad de la cual el hombre moldea su mundo». A partir de estas palabras los invito a imaginar, creer y agradecer. Ya en otra plática profundizaremos sobre esos términos y como impactan en nosotros, en nuestra mente y en nuestra realidad. En nuestra imaginación puede ser nuestro mundo tal y como lo conocemos en la actualidad, puede ser un mundo donde estamos trabajando con nuestra misión o incluso puede ser un mundo como la Tierra Media de Tolkien donde estamos algunos hobbits viviendo eso que se llama vida y escribiendo algunas líneas desde Bolsón Cerrado, con esas criaturas nobles y elegantes surcando los cielos. De esa forma sabemos que no estamos solos y que si logramos sentir un respaldo que nos cubre con alas de 55 metros sabemos que con solo pedirlo estamos más que protegidos cuando actuamos de forma responsable, trabajando hacia nuestro propósito y confiando en que alguien allá arriba nos escucha cuando le hablamos y siempre nos está cuidando.


HÉCTOR VEYTIA PICHARDO

Tech Consultant | Biz Dev | Cool Hunter

Ice Figure Skating & Hockey dad. Soñador práctico. High Performer en proceso. Buscador profundo con la fe puesta en expectavivas exitosas.

Referencias.

Filmografía:
The Hobbit: An Unexpected Journey (título original – 2012)
The Hobbit: The Desolation of Smaug (título original – 2013)
The Hobbit: The Battle of the Five Armies (título original – 2014)
The Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring (título original – 2001)
The Lord of the Rings: The Return of the King (título original – 2003)

Bibliografía:
El Silmarillion – (spanish edition, 2009) por J.R.R. Tolkien – publicado por primera vez en 1977
El Hobbit – (spanish edition, 2009) por J.R.R. Tolkien
El Señor de los Anillos 1: La Comunidad del Anillo – (español, 2014) por J.R.R. Tolkien
El Señor de los Anillos 2: Las Dos Torres – (español, pasta blanda – 2014) por J.R.R. Tolkien
El Señor de los Anillos 3: El Retorno del Rey – (español, pasta blanda – 2014) por J.R.R. Tolkien
Plegaria: el Arte de Creer – (español, pasta blanda – 2014) por Neville Goddard