Hoy vamos a platicar sobre una película muy divertida. Se trata de ¡Sí señor! protagonizada por Jim Carrey. Jim es un actor que me cae muy bien. Su humor puede ser demasiado exagerado tal vez, pero en general creo que es un tipo muy talentoso con grandes actuaciones como cuando interpretó al acertijo en Batman Forever o La Máscara que lo lanzo a la fama. Algunas otras malas como en Ace Ventura que, aunque a diferencia de lo que yo pienso, fue muy bien aceptada por la generación de esa época. (Estos comentarios son personales y lo platico de acuerdo a las actuaciones que me han gustado y las que no). Pero sin duda es un tipo que representa excelentemente el afán por hacer reír a las personas y buscar que se alejen de otro tipo de sentimientos que no sean de felicidad.
En esta película – ¡Sí señor! – es muy marcado el tema del pensamiento positivo. Te encuentras amargado, sin rumbo en la vida, te sientes fracasado, frustrado y sin poder olvidar a tu exesposa. Y crees que la vida es mala, el mundo es cruel y solo algunos afortunados tienen la dicha de conseguir todo lo que quieren y ser felices. Entonces un viejo amigo te invita a un seminario de esos que están de moda donde todos hacen caso sin cuestionamientos. Siguen al líder de la conferencia y hacen lo que les pide sin dudar. Parece una secta. (Y no, no es un mitin político) ¿Qué hay detrás de eso? ¿Es cierto? ¿Sirve de algo? Incluso hacer lo que nos piden aunque no creamos del todo ¿funciona? ¿Por dónde se empieza si queremos hacer un cambio?
Y es así como Carl Allen (Jim Carrey) da el primer paso, haciendo un pacto. Hace un convenio con Terrence, el líder del movimiento sobre este pensamiento positivo que invita a decir SÍ a todo. Incluso cada vez que alguien dice la palabra mala “NO”, lo bombardean de inmediato con gritos en grupo de ¡NO SEÑOR, NO SEÑOR, NO SEÑOR! para evitar que la vuelva a mencionar. Entonces, si decimos SÍ a todo… ¿Qué podría pasar? Y eso es lo que les pregunto a ustedes, ¿qué pasaría si lo hiciéramos? Anden, hagamos la prueba. Que por las próximas 24 horas digan sí a todo. Empecemos… ¿Van a dejar un comentario al final de esta publicación? ¿Lo van a compartir en su redes sociales y comentarlo con sus amigos y familiares? ¿Le pondrían 5 estrellas? ¡Qué tal! ¿Dijeron sí a todo? ¿No? Bueno… tenía que intentarlo. Pero ya fuera de broma y regresando al tema que hoy nos compete, los invito a que piensen en positivo las siguientes 24 horas y me avisan que pasa. Si es que les va bien (seguramente así será) intenten otras 24 horas. Al final del día se darán cuenta de lo satisfechos que se sienten y lo productivos que fueron durante ese tiempo. Ahora háganlo por 7 días seguidos y me comentan los cambios que experimentan. Van a descubrir que es un estado mental en el que todos podemos entrar y que conviene que todos estemos ahí. Se van a sentir con más energía, con más ideas (les paso un tip: a todo lo que se les presente digan sí y después vean como lo consiguen, o como lo resuelven. No cuestionen aun si al principio tal vez hubieran dicho que no o estaban dudando) No lo piensen, digan sí y luego lo razonan. Así de fácil. Y todo tiene un fundamento. No solo es por la película y porque yo les estoy platicando sobre el tema. Les recomiendo que lean El Poder del Pensamiento Positivo de Norman Vincent Peale. En verdad es un gran libro, un texto que al final no deja duda de los beneficios y el poder que tiene el pensamiento de esta forma. Hay muchos estudios de todo tipo que soportan lo que estamos platicando. Y en general el poder de los pensamientos; pero solo hablemos de este lado de la fuerza, el pensamiento positivo.

Y así le pasa a nuestro personaje del día de hoy, Carl se va dando cuenta de los beneficios de este convenio y empieza a notar grandes cambios. Lo ascienden en el trabajo, recupera a sus amigos, aprende a hablar coreano, salva vidas, se vuelve útil y hasta encuentra el amor de nuevo. Es todo un comportamiento disruptivo. Sorprende a los demás y se sorprende a si mismo. Es irreconocible e inesperado. ¡Wow, qué clase de persona! ¿Qué fue lo que pasó? ¿El mundo cambió? ¿Se mudó a otro país donde todo es bueno? ¿Se juntó con otras personas que son mejores de lo que eran las anteriores? Nada de eso. Solo cambió su forma de ver las cosas, su forma de ver la vida. Ahora va por el mundo con una mente abierta y positiva. Menciona en un relato de su libro Norman Vincent Peale: “Aprendí la magia de creer. Descubrí que si se espera lo peor, se obtiene lo peor y que sí se espera lo mejor, se obtiene lo mejor.” Ya el simple hecho de que digas SÍ es magia pura. El psicólogo William James decía: “Creer en el éxito al comienzo de de una tarea incierta es el factor que asegura el resultado satisfactorio de un proyecto”. Entonces ¿por qué no siempre pensar en positivo? Si tenemos la opción de imaginar cosas buenas o malas ¿por qué no elegir las buenas? ¡Si hasta el “chicharito” lo recomienda! ¿Se acuerdan? De ningún modo estamos ignorando ni minimizando las tragedias y penurias del mundo, pero tampoco les permitiremos imponerse. Nosotros podemos permitir que los obstáculos controlen nuestra mente al punto de volverse aterradores y convertirse en dueños de nuestro patrón de pensamiento. O… podemos aprender a expulsarlos de nuestra cabeza negándonos a subordinarnos mentalmente a ellos dirigiendo todo nuestro poder interno hacía esos pensamientos y evitar que nos abrumen.
Como seres humanos somos seres de hábitos. Y por algún lado tenemos que empezar. Empezar con cierta ecología mental y a explotar nuestra verdadera capacidad creadora de cosas buenas, de bienestar; como lo dicen los grandes mentores: de salud, riqueza y éxito. ¡Sí señor!, a través de una comedia, nos invita a generar ese hábito de pensamiento positivo diciendo SÍ a los eventos de nuestra vida y evitar decir NO a las oportunidades que se nos presentan. Cada vez que se nos salga un NO, nos podemos repetir a nosotros mismos ¡NO SEÑOR, NO SEÑOR, NO SEÑOR! Solo así aprendemos. Esta invitación puede ser el inicio, el despertar de una nueva forma de ver las cosas y las situaciones cotidianas llevándonos a la firme y honesta convicción de que si estamos abiertos a todo lo bueno solo pueden suceder cosas buenas. ¿Y quién no quiere que le pasen solo cosas buenas?
Creer en el éxito al comienzo de una tarea incierta es el factor que asegura el resultado satisfactorio de un proyecto.
– William James
¿Ustedes qué opinan? Cuando piensan en algo ¿piensan en lo bueno que va a ser o piensan en lo malo que podría pasar o que tal vez no lo logren? Cuando alguna situación que en primera instancia les llama la atención ¿dicen sí de inmediato o lo analizan? y lo analizan… y lo analizan… hasta que mejor se detienen porque ya no están seguros y temen por lo que podría pasar. ¿Creen que tenga que ver con la genética o con las circunstancias de cada quién? Déjenme un comentario con lo que opinan al respecto y sigamos la conversación. También, si les gustó este artículo, compártanlo en sus redes sociales y vean qué opinan sus amigos.

HÉCTOR VEYTIA PICHARDO
Tech Consultant | Biz Dev | Cool Hunter
Ice Figure Skating & Hockey dad. Soñador práctico. High Performer en proceso. Buscador profundo con la fe puesta en expectavivas exitosas.
Referencias.
Filmografía:
¡Sí señor! – Yes Man (título original – 2008)
Bibliografía:
El Poder del Pensamiento Positivo – (español, marzo 2017) por Norman Vincent Peale
Me parece que siempre una actitud positiva incluso ayuda a sentirnos mejor. Es como cuando uno tiene gripa, hay personas que se quedan en pants o pijama, mujeres que tal vez no se maquillan (si es que lo hacen comúnmente) y no es que tenga algo de malo, simplemente creo que verte al espejo arreglada, aunque tengas gripa, te sientes mejor o un poco mejor… Todo está en la actitud, no siempre es fácil, a veces es doloroso, incluso es raro para quienes te rodean, pero es cuestión de practicarlo.
Yo soy fielmente amante de mantener una actitud positiva, creo que de todo siempre hay algo bueno y si, creo que enfocarnos positivamente desde antes, nos hace tener mejor actitud, mejores decisiones…incluso, hay un dicho que dice «el corazón alegre hermosea el rostro»…no les pasa que hay gente tan negativa que de verdad su rostro es «feo»?…observen a la gente con actitud positiva, su rostro se ve diferente…
Totalmente de acuerdo contigo Rocío. Todo sale a la cara. Me encantó «el corazón alegre hermosea el rostro». Y desde ahora cuidado con los feos, jejejeje.
Gracias por comentar.