En estos momentos que sin duda han sido desafiantes estoy convencido que es cuando más creativos debemos ser. Debemos esforzarnos en imaginarnos cosas buenas, en imaginar tanto lo que queremos lograr como los posibles planes mediante los cuales podríamos conseguirlo. Y parte de esas ideas es sobre cómo nos vemos a corto, mediano y largo plazo. ¿Qué van a hacer ahora que podamos regresar a la normalidad sin un distanciamiento tan estricto?
¿Qué vamos a hacer en nuestros negocios ahora que regresemos a convivir con nuestros colaboradores? ¿Qué van a hacer los estudiantes ahora que puedan regresar a las aulas? En estos momentos que hemos tenido para reflexionar, ¿qué pensamos sobre nuestro futuro? Los estudiantes, ¿siguen pensando en estudiar lo mismo y dedicarse a eso de acuerdo a los nuevos paradigmas que se están moldeando? En fin, hay tanto que imaginarse pero lo importante es que utilicemos esa imaginación y seamos muy creativos. Lo mismo de siempre, pensar en grande y en cosas buenas. Ya no solo «fuera de la caja” sino “fuera de este planeta”. Y es de eso de lo que se trata la plática que quiero tener con ustedes hoy. Vamos a platicar sobre la película “Hidden Figures” o “Talentos Ocultos” como se ha traducido al español. ¿La han visto?
En esta película nos cuentan la historia de tres grandes mujeres que jamás se dieron por vencidas, tenían claro lo que buscaban y por qué lo hacían, o mejor dicho para qué lo hacían, a pesar de todas las dificultades e “inconvenientes” que para su época se presentaban. A ellas debemos gran parte de los avances tecnológicos en lo que a exploración espacial se refiere. Hablamos de Dorothy Vaughan – matemática afroamericana experta en el lenguaje de programación FORTRAN -, Mary Jackson – primera ingeniera afroamericana de la NASA – y Katherine G. Johnson – computadora y matemática de la NASA, protagonista de esta película, quien falleció hace poco (24 de febrero de 2020) a la edad de 101 años con una vida llena de satisfacciones.
La historia toma lugar principalmente en los años 1961 y 1962, tiempos en los que la segregación racial era el día a día incluso en lugares como la propia NASA. No se permitía que la gente de color entrara a cualquier establecimiento, que estudiara el nivel superior de preparación académica, que tuviera ciertos puestos dentro de las organizaciones… ni siquiera que entrara al mismo baño que la gente “blanca”.

¿Se imaginan si dadas esas circunstancias estas mujeres no se hubieran imaginado cosas buenas, un mejor futuro para ellas mismas y para sus familias, sus hijos, etc, y solo se hubieran dejado llevar por lo complicado del momento que vivían? Ningún progreso se hubiera obtenido de eso. Pero no solo tenían talento, preparación, valentía… también se imaginaban lo importante de sus aportaciones como calculadoras, programadoras, ingenieras y el trabajo que realizaban a diario para el avance en esos campos; para poder llevar un hombre al espacio y traerlo a salvo. Así de delgada era la línea entre hacer lo mínimo, lo necesario y un gran trabajo. Dorothy Vaughan vió lo que significaba la llegada de la computadora IBM y no se espantó, por el contrario, vió como ella y su equipo de mujeres podían aprovechar esa situación para hacerse presentes y relevantes en el uso de esa nueva tecnología aprendiendo a programarla. Mary Jackson no se dio por vencida al ser una mujer negra y querer ser ingeniera. Primero se convenció ella misma de que no había nada que se lo impidiera, se imaginó que era posible y entonces lo logró, obtuvo su título de ingeniera aeroespacial. Y Katherine G. Johnson, que si no se hubiera convencido de que era mejor que cualquiera con los números en ese momento en ese lugar, no habría realizado los cálculos necesarios para la NASA y todos lo hubiésemos lamentado. Honestamente no sé si se imaginó que era posible o simplemente no sabía que era imposible y por eso lo consiguió. La mayoría de las veces nosotros mismos somos nuestros más grandes limitantes. Me recuerda un gran slogan de Adidas, “Impossible is Nothing” WOW!
Félix Torán, escritor, conferencista e ingeniero cuyo trabajo me encanta, menciona en su libro “Más allá de la Materia” cómo este plano material en el que vivimos no lo es todo, por el contrario, es muy probable que sea muy pequeño respecto a todos los planos que no vemos y que además está correspondido, como es arriba es abajo y como es abajo es arriba.
¡Ya estamos ahí!
– TODOS
Hay correspondencia entre lo material que alcanzamos a percibir con nuestros sentidos y lo que está más allá, llámenle plano espiritual, plano subconsciente, plano superior o como prefieran pero es esa realidad superior que nos permite imaginar lo que queremos, nuestros sueños. Recordemos que todo se crea 2 veces, primero en el plano superior cuando nos imaginamos algo y después cuando lo materializamos, cuando conseguimos eso que nos propusimos, cuando a través de la acción logramos lo que planeamos. La consciencia se eleva a través de nuestros sueños, de nuestra imaginación. Esas imágenes mentales que podemos formar a través de la imaginación creativa son de suma importancia porque es el primer momento en que estamos creando nuestro futuro. Es la forma en que ponemos a trabajar a nuestro subconsciente para encontrar las maneras de conseguir lo que queremos. Recordemos que como es arriba es abajo y como es abajo es arriba; y que todo se crea 2 veces. Es la base misma de nuestras oraciones. Un ejemplo muy claro y muy conocido es el Padre Nuestro en el catolicismo “… así en la tierra como en el cielo…” No entraremos a detalle pero nos ayuda a darnos cuenta que todo el tiempo estamos creando a través de la imaginación. En la película sobre la cual estamos platicando hoy hay un momento en el que Al Harrison, interpretado por Kevin Costner y cuya responsabilidad era justificar el programa espacial con resultados, menciona que independientemente de todos los detalles y dificultades que están teniendo con los cálculos y todas las variables para traer de vuelta a un humano del espacio a salvo, en su mente ya incluso llegaron a la luna. Y al final, cuando por fin logran regresar al astronauta John Glenn sano y salvo, Katherine G. Johnson le confirma lo que le enseñó cuando le pregunta si cree que después de esto puedan llevar a un hombre a la luna, Katherine, sin dudarlo, le dice que ya están en la luna.
Y entonces sé que después de todos estos momentos por los que estamos pasando, de la incertidumbre que se pueda estar viviendo actualmente con la salud mundial y temas económicos, saldremos victoriosos y aún más fortalecidos por nuestra naturaleza resiliente, nuestro espíritu ganador. Estaremos abrazando y besando a nuestros familiares y seres queridos, alcanzando el éxito que buscamos a diario con nuestro trabajo, nuestros hijos estudiando y trabajando en y para lo que se están preparando, cada quien alcanzando sus sueños convirtiéndolos en realidad… lo sé porque en mi mente ya estamos ahí.
¿Qué opinan? Estos temas de visualización, meditación e imaginación creativa son como cuando vamos al gimnasio; de nada sirve ir un solo día y matarnos hasta el cansancio para regresar después de un mes o más y todavía esperar resultados. ¿Dedican tiempo a estos procesos? Ahora que hemos tenido más tiempo en casa, ¿han dedicado momentos a reflexionar y pensar cómo seguiremos ahora que podamos regresar a las calles de manera un poco más normal? Los invito a dedicar 5 minutos diarios al iniciar sus actividades, a reflexionar, pensar, imaginar o, si ya saben y son más experimentados, a meditar y visualizar. Platíquenme cuál creen que es la mejor forma de pensar en el futuro y si este artículo les ha gustado no duden en compartirlo con sus amigos y familiares. Hasta pronto y los que puedan #QuédenseEnCasa.

HÉCTOR VEYTIA PICHARDO
Tech Consultant | Biz Dev | Cool Hunter
Ice Figure Skating & Hockey dad. Soñador práctico. High Performer en proceso. Buscador profundo con la fe puesta en expectavivas exitosas.
Referencias.
Filmografía:
Talentos Ocultos – Hidden Figures (título original – 2016)
Bibliografía:
Más allá de la Materia – (español, septiembre 2017) por Félix Torán
Ver oportunidades, soñar oportunidades, pero también actuar. Lo relaciono con el artículo de positivismo también, cuando lo crees, lo creas… no tengo esos momentos con procesos creativos como tal, pero lo intentaré.
Te diría que no lo intentes, piensa que ya lo haces. Y si ya lo haces, el resto es práctica. Saludos Rocío y gracias por comentar.