Esta reflexión que les quiero compartir hoy la tuve en un cumpleaños de mi hija. Siempre he dicho que el único amor verdadero, ese amor que no tiene ningún interés es el amor hacia una hija. Es algo que solo los que tienen la fortuna de ser papás de una niña me podrán o no dar la razón. Es un sentimiento que nace el mismo día que nace tu hija y no se compara con ningún otro. No quiero decir que sea más o menos, mejor o peor, simplemente es diferente y único. Probablemente por esta razón es que me impactó tanto el momento de la película “Meet Joe Black” («¿Conoces a Joe Black?» como llegó a nuestro país) en el que la muerte (Brad Pitt) le dice a Bill Parrish que le gusta su hija y se la va a llevar y entonces éste, Bill Parrish, interpretado por Anthony Hopkins, le dice a la muerte (¡imagínense, contestarle a la mismísima muerte!) “Pues no estoy de acuerdo y no te la vas a llevar”. Y es aquí donde quiero reflexionar, sobre ese momento. ¿Qué energía tan fuerte te permite o te hace decirle a la muerte verdaderamente lo que piensas y, más aún, decirle lo que puede o no hacer? En el caso de una hija se entiende, daríamos cualquier cosa porque no le pase nada y nadie le haga nada. Pero ¿qué es lo que realmente sucede? es un estado total de SEGURIDAD y DETERMINACIÓN que por unos momentos eliminan por completo el MIEDO y entonces podemos ser nosotros mismos y a nuestro máximo esplendor.

¿Se imaginan poder sostener ese momento? ¡Lo que seríamos capaces de lograr!

¡Y la mejor noticia es que sí podemos! Que creamos que podemos es otra cosa. Entonces, tal vez para empezar a creer tenemos que trabajar con nuestra determinación y empezar a trabajar con nuestros miedos, los miedos que tenemos cada uno y que no siempre logramos controlar. Es bien sabido y más que conocido que el miedo es una respuesta natural y que si no fuera por eso no seguiríamos en este planeta. Ya nos hubiera comido algún depredador en alguna época o nosotros ya hubiéramos acabado con nosotros mismos (tampoco quiero irme al otro extremo y tal vez pensar que no estamos en esa situación, o que sin saber vamos directito a acabar con nuestra propia especie, pero será tema de otra plática y otra película). Entonces bien, por un lado tenemos al miedo que nos ha hecho subsistir a lo largo de este tiempo en la tierra y que gracias a él hasta podemos evitar ciertos accidentes o cierto dolor porque hay cosas que sabemos, “entendemos” y conocemos los efectos que nos causan ese miedo y entonces evitamos lastimarnos o incluso acabar con nuestra vida. Pero por el otro lado está el miedo que nos paraliza, que no nos deja ser quienes realmente venimos a ser, que no nos deja ser eso que siempre decimos y nos enorgullece, que somos únicos e irrepetibles. Y por miedo, hacemos y dejamos de hacer tantas cosas… hacer lo que socialmente creemos que está bien, lo que nos dijeron desde pequeños que era lo correcto, seguir a quienes se supone que debemos seguir porque si no quien sabe que pase, creer en lo que se supone que debemos creer porque de otra forma estaríamos mal y eso nos atemoriza, y un grande y largo etc. Gran parte de eso lo podemos cambiar cuando detectamos un miedo tan pero tan grande que se vuelve pánico y es cuando perdemos el control, es tanto ese miedo que nos rebasa y sabemos que algo debemos hacer. Ese miedo, de alguna manera, es fácil de detectar y podemos, una vez identificado, trabajarlo y superarlo. Pero ¿qué hay del miedo que ni siquiera sabemos que es miedo? Ese miedo que ni nos damos cuenta y nos hace tomar decisiones cada día de forma consciente o inconsciente y que tal vez no nos está permitiendo ser nosotros mismos, conseguir lo que decimos que queremos, ser quienes soñamos ser y encontrar a la tan buscada felicidad.

Entonces ¿qué hacemos y por qué digo que sí podemos ser nosotros mismos de forma plena y hasta decirle a la muerte lo que debe hacer simplemente porque a mí me parece o no? ¿De qué forma podemos tener esa seguridad, esa confianza que nos ayuda con la determinación de hacer lo que decimos y conseguir lo que queremos incluso cuando eso que buscamos está del otro lado de nuestros miedos? Podemos pensar que el personaje de la película tenía alguna posición privilegiada en cuando a la riqueza que poseía, la experiencia que tenía al estar cumpliendo ya 65 años, que incluso no tenía nada que perder pues ya la muerte había llegado por él y tenía el tiempo contado, etc. Pero no es nada que nosotros no tengamos. Tal vez falta pulir y desarrollar un poco pero no es nada más que algunas cosas que debemos hacer.

Solo necesitas 20 segundos de valentía vergonzosa

– Benjamin Mee (Matt Damon)
«Un Zoológico en Casa»
Fragmentos de la película ¿Conoces a Joe Black? (1998)

Me robas la hija y no te dejaré, ¡NO TE DEJARÉ!

– William Parrish (Anthony Hopkins)

Y así es, simplemente haciendo. ¡Sí, haciendo! Y espero no perderlos, pero es así de fácil y a la vez así de complicado. Recordemos que todo esto es mental. Estamos hablando de estados mentales y es a nuestra mente a la que hay que empezar a educar. Simplemente desde ahí ya estamos haciendo. Dándonos cuenta de las cosas (tomando consciencia) y buscando acciones para corregirlas o simplemente modificarlas ya estamos haciendo. No esperemos que las cosas cambien si no modificamos nosotros algo. Podemos recordar el consejo de Matt Damon en “Un Zoológico en casa” donde les dice a sus hijos que lo único que necesitan son «20 segundos de confianza, de valentía vergonzosa” y la promesa es que algo genial surgirá de eso. Y no lo dudo. Esto nos ayuda, nos da el empuje para que por lo menos salgamos de nuestra área de confort por 20 segundos y entonces cosas maravillosas empezarán a suceder. La idea es empezar a desarrollar y fortalecer la confianza. Otra forma es como lo dice Susan Jeffers en su libro “Aunque tenga Miedo, hágalo igual” si te da miedo hacer algo ¡no importa! hazlo con miedo. Y es así como empezamos a hacer. Empezamos a leer y a seguir a personas que hacen cosas que creemos que nosotros no podríamos y vamos descubriendo que lo único que hacen es ser ellos mismos y eso lo podemos hacer todos. A eso estamos TODOS llamados, a ser nosotros mismos. Otro libro puede ser  “Grit” de Angela Duckworth (creía que aún no estaba traducido al español pero al estar escribiendo este artículo descubrí que sí, Grit: El poder de la pasión y la perseverancia) pero eso significa “grit”, determinación y ahí nos habla de la importancia que tiene en nuestras vidas, incluso por encima de los talentos y por eso es bueno desarrollarla. Algunos otros conceptos que me gustaría incorporar a esta plática son el de Fuerza Yoica y Autoeficacia que hace algunos ayeres pude aprender de uno de mis coaches, Marcelo Schejtman, quien me explicó la fuerza yoica como la capacidad que todos tenemos para enfrentar situaciones y resolverlas generando defensas eficientes y lidiar con nuestros propios impulsos y estados emocionales que provienen de nosotros mismos, de nuestro interior. Somos capaces de ser flexibles y adaptarnos para encausar y regular nuestros sentimientos. Y la autoeficacia que es nuestra propia capacidad para hacer frente a las diversas situaciones que vivimos y cómo nos sentimos con nosotros mismos. Ambos conceptos más que importantes en la consecución exitosa de nuestras metas y objetivos. Espero que podamos profundizar un poco más en otra charla.

Y esto es un poquito de lo que quería compartir con ustedes el día de hoy. Ese sentimiento que me surgió hace unos días, en el cumpleaños de mi hija cuando vi, representado en una película, a un humano como yo diciéndole a la misma muerte que no estaba de acuerdo y que no iba a permitir que se llevara a su hija. Ese sentimiento que desde ese momento procuro traer al único tiempo real que existe, el presente, y en cuanto me invade alguna duda o miedo recordar que soy yo mismo quien puede tener un momento de confianza y hacer o decidir lo que YO creo que es correcto, hacer lo que tengo que hacer. Y es lo mismo que les recomiendo, hagan lo que tienen que hacer, sean ustedes mismos y tengan la confianza y determinación de conseguir sus deseos; de ser esas personas que única y exclusivamente pueden ser ustedes. Y entonces, les prometo que cosas maravillosas estarán a punto de sucederles.


HÉCTOR VEYTIA PICHARDO

Tech Consultant | Biz Dev | Cool Hunter

Ice Figure Skating & Hockey dad. Soñador práctico. High Performer en proceso. Buscador profundo con la fe puesta en expectavivas exitosas.


Referencias.

Filmografía:
¿Conoces a Joe Black? – Meet Joe Black (título original)
Un zoológico en casa – We bought a Zoo (título original)

Bibliografía:
Aunque tenga miedo, hágalo igual – (español, 2007) por Susan Jeffers
Grit: The Power of Passion and Perseverance – (inglés, 2016) por Angela Duckworth